En este post quisiera hablaros de los reveladores  pensamientos en voz alta que, en ocasiones,  hacen los niños con pérdida auditiva.

Como siempre, os voy a contar cuál es mi experiencia, porque es de lo único que me siento capacitada para hablar, de las cosas que yo experimento como madre de una niña con pérdida auditiva.

Aitana tiene 8 años, está  implantada bilateralmente desde los dos años. La rehabilitación de su lenguaje ha sido muy buena, y hoy puedo decir que su capacidad de comunicarse es como la un normoyente, PERO con sus pequeñas o grandes  dificultades en determinados momentos.

Con esto quiero decir que Aitana puede mantener una conversación, puede leer en voz alta y se entiende perfectamente lo que dice. Y, en ocasiones, piensa también en voz alta como hacemos el resto de mortales. Porque claro, hay que recordar que ES SOLO SORDA. No es extraterrestre, ni  es extraña, ni es “diferente”, ni incapaz, ni ninguna de esas tonterías y etiquetas que solemos poner de manera automática a ciertas personas. Yo la primera, pero estoy  trabajando en ello, os lo juro.

Bueno, pues como os comentaba, que me salgo del tema jeje Aitana piensa en voz alta, y cuando no lleva implantes y piensa en voz alta, sus pensamientos son muy reveladores.

Ya me ha ocurrido varias veces que Aitana se ha enfadado con alguien, o ha venido del colegio disgustada y que casualmente la batería de los implantes se ha agotado o ha decidido ella misma quitárselos para descansar. En ese momento, se ha ido a su cuarto cabizbaja por la circunstancia que sea y se ha puesto a hablar sola. Ella al no escucharse, entiendo que en esos momentos ha pensado que yo tampoco la escuchaba. El caso es que, sus palabras han revelado la raíz de esa frustración, tristeza, o la emoción asociada para ese momento.

A mí ha podido decirme:

  • Mamá, me he enfadado en el colegio porque no me han dejado jugar a fútbol.
  • Mamá, mis amigas han pasado por mi lado y no me han saludado, son unas antipáticas.

Pero sus pensamientos reveladores en voz alta han dicho:

  • Me siento rechazada porque seguro que no quieren jugar a fútbol porque llevo implantes.
  • Me siento transparente, la gente no me mira.

¿Veis la diferencia entre lo que me cuenta y lo que ella piensa? La diferencia es abismal, ella cuenta la consecuencia, pero cuando piensa en voz alta va a la raíz. Y me encanta que esto ocurra porque es una forma en la que puedo ayudarla. Es algo mágico de verdad.

Como os decía, me ha pasado en varias ocasiones, y os aseguro que he podido ayudarla muchísimo, hemos tratado el tema en profundidad. Y para Aitana, es maravilloso saber que puede hablar conmigo desde esta parte tan profunda de su ser.

Quizás ella no empiece a hablar con tanta profundidad de lo que le ha pasado, pero a mi me ha dado la pista y soy yo quien comienza a reconducir el tema hacia la raíz de su frustración. Al final, ella siempre acaba hablando de ello desde la tranquilidad. Esta es una de las mejores cosas que me está regalando la sordera de mi hija.

¡Qué suerte tener una hija sorda que tenga pensamientos reveladores en voz alta!

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