1. Ser proactivo

La proactividad se basa en la toma de control de nuestras propias decisiones. La persona proactiva tiene iniciativa y es capaz de responsabilizarse de los propios actos de hoy y de anticipar dónde quiere estar mañana. Por el contrario, la reactividad tiene mucho que ver con entregar a otros el timón de nuestras vidas. La persona reactiva se deja llevar por las circunstancias externas y no sabe bien dónde va.

 Pregunta: ¿cómo puedes ser más proactivo ante aquello que actualmente te preocupa?. Recuerda: deja de pre-ocuparte, y pasa a ocuparte!

 2. Tener en mente el resultado que se quiere obtener.

Si te anticipas a tu futuro puedes pensar con claridad lo que buscas en él. Plantearnos metas en la vida es importante, acuérdate del acróstico M.E.T.A. = Medible +  Específica + Tangible + Alcanzable. A partir de ahí podrás crearte un Plan de Acción.

 Preguntas: ¿Qué quiero conseguir? ¿Cuándo lo conseguiré? ¿Cómo voy a hacerlo? ¿En quién puedo apoyarme? ¿Qué pasos voy a dar?

 3. Colocar siempre lo más importante al principio

En más ocasiones de los que creemos no sabemos diferenciar lo que es importante de lo que es urgente en la vida. El reto de las personas se encuentra en poder organizar y administrar su tiempo. Para ser realmente efectivo se debe poner encima de lo urgente lo verdaderamente importante.

 Pregunta: ¿Qué puedes hacer ahora que si lo hicieras regularmente representaría una tremenda diferencia positiva en tu vida personal?. Haz una lista de las cosas importantes en tu vida y priorízalas. Quizás te ayude a saber por dónde has de empezar

 4. Pensar en ganar-ganar: Win.win. Tú ganas yo gano!!

El éxito de una persona no debe significar el fracaso de otra. Podemos pensar en opciones que hagan que yo gane pero beneficiando también al otro. Y así, ganando todos, construimos un mundo mejor. Si esto no es suficiente para ti, piensa que hay oportunidades para todos; convéncete de que cuanto más das, más recibes. Cree en la Abundancia.

 Pregunta: ¿en qué ocasiones buscas tu propio beneficio y en cuántas un beneficio compartido?

 5. Comprender antes que buscar ser comprendido

La empatía dicen que es el mayor grado de inteligencia del ser humano. Aprender a escuchar y ponerse en el lugar del otro da las claves de la convivencia y en buena medida del bienestar y la felicidad.

Propuesta: Elige una persona y escúchale sin pensar en una respuesta. Céntrate sólo en sus necesidades, trata de comprenderle sin emitir juicios de valor.

 6. Sinergia

Una de las características del ser humano es que somos un organismo, y no un mecanismo. En este, la suma de las partes hace un todo. En el organismo, el resultado total es mayor a la suma de las partes. La creación de este hábito implica el trabajo en equipo, la confianza mutua y genera creatividad e innovación.

 Propuesta: Crea un buen equipo de trabajo o evita una discusión teniendo en cuenta la postura del otro y creando una alternativa que aúne las opciones de ambos.

 7. Afilar el hacha

Comprometerse con la auto renovación y la auto mejora en cada una de las áreas de la vida a través de la renovación de conocimientos, habilidades y aptitudes. Afilar el hacha significa que si nos dedicamos únicamente a utilizarla sin afilarla, seguramente llegará el momento en el que no podamos talar más.

 Propuesta: Escribe al menos 1 cosa que podrías hacer a lo largo del mes que podría ayudar a mejorar algo en tu vida. Si lo tienes claro, hazlo!.

Si has leído hasta el final te mereces tu regalo, descárgate aquí, íntegramente el libro de Stephen Covey Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas

Fuente: Piensa en positivo

¿Te ha gustado? Compártelo.